Tuberculosis (TB)
¿Qué es la tuberculosis (TB)?
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por diversas cepas de micobacterias pertenecientes al complejo Mycobacterium tuberculosis. La tuberculosis suele afectar a los pulmones (tuberculosis pulmonar), pero también puede afectar a cualquier parte del cuerpo (tuberculosis extrapulmonar), como los riñones, la espina dorsal y el cerebro.
Si bien las tasas de tuberculosis han ido disminuyendo de forma constante en la UE y el EEE, la región sigue notificando más de 35 000 casos al año.
En síntesis: La tuberculosis (TB) en Europa
- Enfermedad bacteriana que afecta principalmente a los pulmones
- La tuberculosis se transmite entre personas a través del aire
- Cada año provoca más de 35 000 casos y 3 000 muertes
- La recuperación de la tuberculosis puede durar meses y existe el riesgo de volver a infectarse.
- La vacunación puede ayudar a prevenir formas graves de tuberculosis en niños.
Más información sobre las vacunas frente a la TB en su país.
¿Cuáles son los síntomas de la TB?
Los síntomas de la tuberculosis varían en función de la parte del cuerpo que se vea afectada. En la UE y el EEE, la tuberculosis afecta los pulmones en alrededor del 80 % de los pacientes. En estos casos, los síntomas típicos incluyen los siguientes:
- tos persistente (durante más de 2 semanas)
- fiebre
- sudores nocturnos
- pérdida de peso.
Pueden manifestarse otros síntomas si la TB afecta a otras partes del cuerpo.
A veces, una persona puede contraer las bacterias que causan la tuberculosis sin que esta le provoque la enfermedad. En estos casos, aunque una persona esté infectada de tuberculosis, no presenta ningún síntoma, no está enferma y no puede transmitir la enfermedad. Sin embargo, la presencia de la bacterias implica que corre el riesgo de desarrollar la enfermedad y los síntomas si no reciben un tratamiento preventivo adecuado.
¿Pueden surgir complicaciones?
La TB puede causar daño pulmonar permanente y los supervivientes podrían sufrir diversos problemas respiratorios persistentes. La TB recurrente también es frecuente.
Si se infectan otras partes del cuerpo, la tuberculosis puede causar daños permanentes y provocar complicaciones graves, como infertilidad o insuficiencia renal.
Asimismo, la tuberculosis puede causar complicaciones graves que pueden requerir hospitalización (como el fallo multiorgánico y el shock séptico).
¿Cómo se transmite la tuberculosis?
Las bacterias que causan la tuberculosis se transmiten por el aire. Esto significa que, cuando una persona con tuberculosis pulmonar tose, estornuda o habla, transmite las bacterias por el aire de una persona a otra a través de las diminutas gotículas que expulsa. Cuando alguien inhala las bacterias que causan la tuberculosis, esta puede llegar a los pulmones y empezar a propagarse. Por lo general, la tuberculosis no es contagiosa cuando afecta a otras partes del cuerpo.
Las personas infectadas con TB que no están enfermas no pueden contagiar la enfermedad a otras personas.
¿Quién está en situación de riesgo?
Cualquier persona puede contraer la TB, pero algunas personas tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad que otras. En estos grupos se encuentran las siguientes:
- Las personas que pasan mucho tiempo en contacto estrecho con alguien que padece tuberculosis.
- Las personas que han nacido o viven en una zona donde la tuberculosis es frecuente.
- Aquellas cuyo sistema inmunitario está debilitado, como las personas con VIH, o que están recibiendo ciertos tratamientos médicos que afectan al sistema inmunitario.
- Niños menores de 5 años.
- Personas que viven en condiciones de hacinamiento y en lugares con condiciones higiénicas deficientes. Esto puede incluir a personas sin hogar o en centros penitenciarios.
¿Cómo puede prevenirse la tuberculosis?
La vacunación puede ayudar a proteger a los niños pequeños frente a las formas graves de tuberculosis. Además de la vacunación, el riesgo de tuberculosis puede reducirse tomando varias precauciones:
- garantizar una buena ventilación.
- mantener buenas prácticas de higiene.
- taparse la boca y la nariz al toser y estornudar.
- proporcionar tratamiento preventivo de la tuberculosis a las personas infectadas con tuberculosis que aún no estén enfermas.
La detección temprana de la tuberculosis pulmonar es vital para ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad.
¿Cuál es el tratamiento de la tuberculosis?
El tratamiento estándar de la tuberculosis es una combinación de varios antibióticos durante un período de entre cuatro y seis meses. El tratamiento de las formas de tuberculosis resistentes a los medicamentos de primera línea puede requerir una combinación diferente de antibióticos durante períodos más largos (de 6 a 18 meses).
El tratamiento de la tuberculosis puede causar efectos secundarios que requieren un seguimiento y tratamiento estrechos por parte de profesionales de la salud.